miércoles, 20 de mayo de 2009

La Vocación




El llamado del hombre es uno solo, la vocación; ésta no es cualquier llamado sino es el llamado que nos hace Dios para llegar, estar y servirle a Él. Caminos para lograr cumplir nuestra vocación tenemos tres que son: la vida religiosa, la vida de matrimonio y el celibato. En cualquiera de estos podemos servir a Dios.
Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios por lo que llevamos impreso en nosotros el amor a Él. "El hombre, herido en su naturaleza por el pecado original, está sujeto al error e inclinado al mal en el ejercicio de su libertad
" (Catecismo de la Iglesia Católica, punto 1714).
Debido a que ahora vivimos en una cultura de la muerte , poco a poco nos hemos dejado envolver y nos alejamos de los caminos que nos llevan a
vivir adecuadamente nuestra vocación. Por esto, a la fecha, la familia está en peligro, cada vez hay menos personas que quieran seguir una vida religiosa plena, y, el celibato no se vive realmente sino sólo se disfruta de una soltería inadecuada, sin compromisos y sin responsabilidades, pero especialmente en cada lugar se vive sin amor verdadero y puro.